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Meditación

Meditar es un ejercicio de compromiso con uno mismo, un ejercicio de soledad bien dirigida. No es lo mismo soledad que estar solo. Como dijo el gran Anthony de Mello….”soledad significa extrañar a

las personas y estar solo significa no necesitar a nadie”. Disfrutar de las personas….pero no necesitarlas. Este punto creo que es de especial relevancia.

Estamos inmersos en una forma de vida estresante y egoísta. Corremos de acá para allá sin pararnos a pensar  y sobre todo sin disfrutar el instante.

La mente constantemente salta de un hecho pasado a un hecho futuro, pero muy pocas veces está inmersa en el instante presente, que por otra parte es el único momento “real”. Eso es meditación, vivir el instante.

Un buen método para empezar a estar con uno mismo es aprender a respirar. Tiene sentido pues es lo primero que hacemos al llegar a este mundo y también lo último que hacemos cuando nos vamos.  Pero la forma de respirar (especialmente en las personas que viven en ciudades) se ha vuelto superficial y vacía de energía.  Respiramos por inercia, llenando solo  el 50 % de nuestra capacidad pulmonar, olvidando que el propósito de la respiración no es solo el movimiento de aire sino el movimiento de la energía.  En palabras de Leonard Orr (fundador del movimiento Rebirthing), si realizamos un ciclo respiratorio relajado e integral durante unos cuantos minutos, experimentaremos la energía dinámica que se introduce   como una corriente en nuestro organismo. Esta corriente energética no es otra cosa que la fusión del espíritu y la materia.

Algunos consejos para principiantes:

La postura es importante pero no imprescindible. Sería inútil sentarse en seiza (posición tradicional Japonesa de rodillas) o en loto, si el dolor y la incomodidad son tan intensos,    que no te van a dejar estar tranquilo y en calma. Lo más importante es que la espalda esté recta.

Busca un lugar en tu casa apartado y ventilado. Desconecta el móvil e intenta llevar tu atención a la respiración, alejando tu mente de lo que tengas que hacer después, mañana o incluso de lo que te haya pasado antes.  Si te duermes no es problema, recibirás una  preciosa carga de energía en forma de descanso.

Respiraciones Guiadas

Comienza a prestar atención

a tus próximas respiraciones.

Aunque sigas leyendo estas palabras,

siente que estás respirando,

que es fácil leer y respirar

y ser consciente de que respiras,

todo al mismo tiempo.

Presta atención a la calidad de cada inhalación.

Aunque sigas leyendo, experimenta los sentimientos

y las sensaciones de la respiración que entra en tu cuerpo.

Siente las zonas que en tu torso se mueven

o no con cada inhalación.

Aunque sigas leyendo, nota los sentimientos

y las sensaciones de la respiración que entra en tu cuerpo.

Siente las zonas que en tu torso se mueven

o no con cada exhalación.

Vuelve  ahora al principio de esta página

y léela de nuevo,

prestando mayor atención al sonido y al significado

de cada palabra, y durante un minuto más o menos,

limítate a escuchar tu propia respiración,

mientras los ojos se te van cerrando suavemente….

Respiración guiada 2

Respira con toda la suavidad que te sea posible, tranquilamente,

aunque continúes leyendo,

da respiros largos y poco profundos,

hacia dentro y hacia fuera , por la nariz,

mientras imaginas que tus pulmones, justo debajo,

son una bandeja de cenizas,

y solo puedes respirar cuidadosamente,

suavemente,

para no levantar  la más mínima corriente de aire

o producir la más mínima vibración sonora,

para que no se esparzan las cenizas.

Deja que el cuerpo se relaje,

Imagina que la más leve tensión

Podría dispersar las cenizas.

Deja que la mente se tranquilice y se acallen los pensamientos,

imagina que la más leve agitación mental

podría esparcir las cenizas.

Durante el próximo minuto,

continúa dando respiros largos y lentos,

siempre tranquilos, que no produzcan agitación,

que sólo generen paz,

mientras los ojos se te van cerrando suavemente….

 

Meditación guiada 3

Inhala profundamente a través de la nariz,

llénate el pecho,

expulsa ahora el aire por la boca,

en un suspiro largo, lento y suave.

Vuelve a respirar con profundidad por la nariz,

llénate el pecho de energía

expulsa el aire por la boca,

en un suspiro largo, lento y suave.

Ahora, respira por la nariz nuevamente,

llénate el pecho,

y deja escapar el aire por la boca, con un

largo y sostenido aaaaahhhhhh…

Vuelve a respirar por la nariz,

llénate el pecho

y deja escapar el aire por la boca, con un

largo y sostenido aaaaahhhhhh….

Descansa un momento,

mientras notas todos los sentimientos y sensaciones.

Continúa ahora durante un minuto más o menos,

respirando por la nariz,

llenándote de energía,

y dejando escapar el aire

en un largo y suave aaaaahhhhh….

mientras los ojos se te van cerrando suavemente….

 

Estas 3 sencillas respiraciones guiadas están extraídas del libro “Respirando” de Michael Sky. Espero puedan servir a todo aquel que quiera encontrar paz y sosiego en su interior.

Antonio Sánchez  (Shihan Bujinkan)